¿Se puede enviar equipaje o cajas a otra ciudad? Sí, y no es una mudanza

Embalaje y preparación para enviar cajas multiples

Sí. Maletas, cajas de libros, el equipo de una temporada o lo que no cabe en el coche viajan en un porte directo, sin pasar por ningún almacén. No es una mudanza, y esa diferencia cambia el precio, el plazo y quién carga.

Qué diferencia esto de una mudanza y de una empresa de paquetería

Una mudanza mueve una casa: muebles, electrodomésticos, embalaje, desmontaje y seguro específico. Esto es otra cosa: un número concreto de bultos que van de un sitio a otro en el mismo viaje, sin transbordos y con hora. Es el servicio que encaja cuando alguien cambia de ciudad por trabajo o por estudios y no quiere pagar una mudanza completa.

Frente a una empresa de paquetería de paquetería, la diferencia es el trato y el control. Diez cajas por paquetería se separan, cada una viaja por su lado y alguna llega dos días más tarde; en un porte directo las diez van juntas en el mismo vehículo y llegan a la vez, a una hora acordada.

Lo que hace falta saber para cerrar el precio son tres datos: cuántos bultos, qué ocupan y si hay escaleras en alguna de las dos puntas. Con eso se cierra en una llamada. El peso casi nunca es el problema; el volumen y el acceso, sí.

Las cajas conviene que estén cerradas, precintadas y numeradas, y que ninguna pese más de lo que una persona puede subir sola. Es tentador llenar la caja grande de libros hasta arriba; esa caja luego no la levanta nadie y acaba abriéndose por abajo.

Y lo que no entra: dinero, joyas, documentación irreemplazable ni objetos de valor sin declarar. No es desconfianza: es que este servicio no lleva la cobertura que eso necesita, y conviene decirlo antes de que viaje dentro de una caja sin que nadie lo sepa.

Dime cuántos bultos son, de dónde a dónde y si hay escaleras. Con eso te doy precio cerrado antes de salir.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas cajas hacen falta para que compense?

No hay mínimo, pero el precio es del viaje, no del bulto: llevar tres cajas cuesta casi lo mismo que llevar quince. Con pocos bultos y sin prisa suele salir mejor una empresa de paquetería; con muchos, o con fecha, compensa el porte directo.

¿Subís las cajas al piso?

Se entrega en el destino, y si hay que subir se acuerda antes porque cambia el tiempo y a veces hacen falta dos personas. Lo que no se hace es descubrir en el portal que era un cuarto sin ascensor: eso hay que decirlo al pedir precio.

¿Puedo mandar cosas a un familiar sin estar yo?

Sí, es de los casos más habituales. Hace falta alguien en cada punta a una hora acordada y un teléfono que conteste; quien paga y quien recibe pueden ser personas distintas, se aclara al cerrar el servicio.

Fuentes

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